lunes, 4 de junio de 2007

Lesbianas femeninas; Acoso!

Los prejuicios en el mundo del sexo han hecho y harán mucho daño. A las lesbianas femeninas se lo hacen, y no es plato de buen gusto.

La sociedad tiene muy arraigado algunos preconceptos como es el que los hombres homosexuales tienen que ser plumíferos y en sus relaciones debe haber un activo y un pasivo, o que las lesbianas son unas camioneros, que andan con las piernas abiertas y arqueadas, tienen el pelo corto, pantalones vaqueros, camisa a cuadros, zapatos de hombre y fuman Ducados.

Esto, como la mayoría de los prejuicios no es cierto, hay lesbianas que sí obedecen a este patrón, sin embargo cada vez es mayor el número de chicas homosexuales que se cuidan y que están muy interesadas en tener un aspecto femenino. No es una reivindicación es un derecho, el que cada cual tiene a vestirse como quiera, independientemente de su condición sexual. Hay lesbianas que salen a la calle con sus tacones setenteros, sus minifaldas, ‘Les 4 Ombres’ en el bolso, un precioso collar, etc. gozan vistiéndose y les encanta ponerse guapas para su novia y salir juntas de la mano, bien sea por Chueca o por la calle Ortega y Gasset.

Hasta aquí todo maravilloso verda? Pues no para ellas. Es constante el acoso que reciben por parte de los hombres heterosexuales. El ver a dos mujeres femeninas de la mano o dándose un beso, les despierta sus pasiones más primitivas, mamadas en las indescriptibles relaciones de lesbianas que ven en las películas porno. No parece que sea muy fácil para ellos entender que si dos chicas están juntas, es porque no quieren saber nada de un tío, y que por mucho que insistan no hay nada que hacer.

Ese es otro problema derivado, no solo tienen que soportar los constantes ‘piropos’ (y digo piropos por no poner guarradas más explícitas) sino que cuando se les da largas, y se pasa de ellos, muchos de ellos incrédulos aumentan su hetero-machismo y empiezan a cuestionar a las chicas como es posible que no quieran un ‘falo’ entre ellas y demás porquerías. Incluso más de uno se pone algo agresivo al ver que no consigue nada.

Esto casualmente no ocurre por todos los sitios igual, si nos centramos en el caso de Madrid, en las zonas más derechonas como son, el barrio de Salamanca, Retiro, etc, es donde menos problemas tienen, sin embargo en barrios obreros como Carabanchel, Usera, etc, empieza la guerra de mamarrachadas. En este caso la cultura y el haber conocido algo más que Benidorm y Cullera es lo que da pié a la igualdad, por encima de creencias políticas. También he de decir que el colectivo sudamericano es el más dado a soltar groserías y luego picarse en el caso de no recibir la atención esperada.

Besos a las lesbianas femeninas, y recordad que la falda corta os queda de maravilla no os cortéis.

2 polvos:

Anónimo dijo...

He de reconocer que como hombre heterosexual, la imagen de dos verdaderas mujeres femeninas juntas me parece de lo más erótico que pueda imaginar pero es eso, una fantasía. Me parece que su acoso se debe, como bien dices, a una gran falta de cultura, empatía y evolución social. Quizá, este sea en general un gran problema de las relaciones personales, que pensamos que la mejor persona tiene que ser para nosotros sin pensar si estamos a su altura; en este caso, agravado por la cultura arcaica hombre-mujer dominación-sumisión.

Terrorista del Amor dijo...

Es ese 'par de fuerzas' dominación-sumisión, el que debemos ir rompiendo, ya que es un hecho que no todas las parejas están formadas por un hombre y una mujer.
En el caso de dos mujeres no estamos hablando de sumisión-sumisión, y un regalo divino puesto ahi para que un hombre disfrute el doble con ello, no señor, es una relación de pareja entre dos personas, que lo que les lleva a estar juntas entre otras cosas es que no les gustan los tíos! y esto debe de quedar claro para todo el mundo, como no les gustan los tios no quieren saber nada de ellos en el plano sexual.

Quizá una variable no mencionada en el artículo, es el zorreo de algunas niñitas heterosexuales que se pasean por los discotecones dandose picos con sus amigas para calentar al personal, quizá esto también aliente los animos de esos chicos que viendo el puteo de las niñitas estas quieran algo también con dos lesbianas, pues no, error.

Besos y gracias por el comentario, molaría que escribieses en otras entradas y te identificases con un nick, para así conocernos todos un poco.