viernes, 31 de agosto de 2007

Imaginando Sexo...

Las fantasías sexuales son aquellas ensoñaciones que tenemos, imaginando actos sexuales, ya pueden ser con nosotros como sujeto activo o como sujeto pasivo o espectador.

Hace tiempo se decía que los hombres tenían más fantasías sexuales que las mujeres, no solo por la noche cuando la mente es libre, sino también durante el día, donde estamos plenamente conscientes de lo que pensamos. Sin embargo esta teoría ha sido desmontada hace poco por el psicólogo Antonio Zadra, que demuestra que las fantasías sexuales en hombres y mujeres se producen en la misma proporción o proporciones similares.

Las fantasías sexuales para hombres son diferentes a las de las mujeres. Los hombres por lo general tienen fantasías sexuales relacionadas con sexo en grupo, bien sea con varias mujeres o bien sea con varias parejas donde no es usual la relación con otro hombre. En sus fantasías no suelen ser los que dan el primer paso, sino que son pasivos hasta el momento de empezar ha practicar sexo, donde la penetración centraliza todo el acto y ellas se concentran en dar placer al soñador.

En mujeres es algo diferente, aquí ellas son menos claras, o más heterogéneas como se quiera ver. No tienen unas líneas comunes tan claras como el caso de los hombres, en su caso ellas quieren ser poseídas con determinación por un hombre dominante que haga disfrutar de un sexo salvaje sin dejar de lado la fragilidad femenina y llevarla al placer absoluto contra una pared o en lugares públicos. También es muy común hacer quimeras con famosos actores, o cantantes, con diversas actitudes. En mujeres es mucho más común que en hombres soñar con parejas pasadas o con amigos y conocidos del entorno, en hombres es un porcentaje de sueños reducido el que se centra en parejas pasadas o mujeres de su ambiente, no deseadas previamente.

Las fantasías, no tienen porqué querer ser cumplidas, pocas mujeres desean ser violadas brutalmente, y bueno…, la verdad es que si que hay hombres que deseen profundamente meterse en la cama con una jauría de mujeres deseosas de su falo (esta última fantasía hace especial daño a las lesbianas; ver Lesbianas femeninas: Acoso!). Tampoco es determinante cuando se sueña con personas del entorno, que no provocan ninguna excitación en la vida real, pueden aparecer en sueños haciendote pasar un momento tórrido la panadera, o el taquillero del metro.

En ocasiones se tiene la fantasía, esto es común en sueños, de hacerlo con tus padres, bien sea con ambos o con uno de ellos. Esto es una pequeña fantasía que se suele dar en gente joven y adolescente, por supuesto, no quiere decir que estemos deseosos de acostarnos con nuestros padres, sin embargo revela una profunda admiración. Incluso en algún momento se puede fantasear en ser uno de tus progenitores y montártelo con la otra persona, es decir soñar que eres tu padre haciendo el amor con tu madre.

En la adolescencia se suele soñar con personas de tu mismo sexo, y en ocasiones los jóvenes tienen miedo de admitir que han fantaseado con tal experiencia, e incluso pueden haber tenido orgasmo nocturno mientras soñaban con esto. Es muy común y no revela una homosexualidad incipiente, sino otra forma de soñar con prácticas nuevas. Del mismo modo, homosexuales sueñan con relaciones heterosexuales, y no dejarán de ser homosexuales.

Las fantasías sexuales empiezan al comienzo de la adolescencia. Y en un primer momento suelen ser comentarios prohibidos en el círculo de amigos, de forma que pasamos años soñando con sexo y fantaseando en vivo con sexo y no se lo expresamos a nadie. Y es cuando la madurez empieza a instalarse en nosotros cuando empezamos a salir del cascarón de la vergüenza y los prejuicios y compartimos nuestras fantasías, en este momento nos damos cuenta que es algo muy natural, que pasa a todo el mundo, y nos sorprenderemos cuanto en común tenemos los unos con los otros.

Besos fantásticos.

lunes, 27 de agosto de 2007

Mi juventud por tu experiencia

Quiero hablar de las parejas con diferencias de edad, bueno y no solo parejas estables sino también parejas que se unen en la cama ofreciendo lo mejor de cada cual, a favor de recibir lo que el otro puede conceder.

Es algo diferente dependiendo de quien sea el mayor y quien sea el pequeño, así como si los dos tienen el mismo sexo o por el contrario se trata de una pareja heterosexual.

En heterosexuales, las relaciones donde el hombre es el mayor son bastante más comunes, esto es debido en mi opinión a la distribución de roles dentro de la pareja. Si la mujer busca un hombre con el rol de protector, por lo tanto ser la protegida, ve en alguien mayor un referente fuerte para cubrir sus expectativas, ya que los hombres maduros suelen tener las cosas bastante claras y esto da una seguridad especial. Es cierto que a algunas mujeres les gusta mucho el sexo con hombres mayores porque su experiencia hace que sean mejores amantes, por lo general, y por tanto sean satisfechas de mejor forma, así que contraponen un físico joven, con un placer privativo.

El caso de mujeres mayores con hombres jóvenes, es algo que socialmente se ve algo regular, hace unos artículos se comentó el caso de Demi Moore y su joven esposo, yo me refería también a Ana Obregón y su novio, igualmente el caso de un joven de un físico más que envidiable. En parte esto es una oda al cambio de posturas respecto al clásico hombre que anda con jovencitas porque, habitualmente son más guapas. Todos podemos recordar aquellas películas de José Luis López Vázquez y Alfredo Landa detrás de las suecas jóvenes y demás jovencitas de buen ver. Ahora son ellas las que buscan a los jovencitos para satisfacerse.
Los hombres que van con mujeres maduras, suele ser una cuestión de dinero, aunque la experiencia es algo importante. Digo que es cuestión económica ya que los hombres dan una importancia relevante al físico, y el caso de darse por condiciones no financieras, son asuntos donde la mujer aún con una edad, tiene un físico más que espectacular, me vuelvo a referir a Demi Moore.

Para los homosexuales no es demasiado diferente, en el aspecto meramente sexual en caso de hombres, suele buscarse una experiencia, algo nuevo, los hombres mayores pueden dar un placer adulto que como joven van a querer experimentar, a parte por supuesto del morbo que a cada cual se puede suscitar montárselo con alguien de la edad de tu padre, esto lógicamente no tiene diferenciación para ninguna tendencia. En el caso de relaciones estables, según lo visto, creo que entre hombres jóvenes es difícil la estabilidad, de forma que los que quieren tener una estabilidad buscan en un hombre mayor lo que un joven no se atreve a dar, que es compromiso.

En lesbianas, el asunto es algo más complejo, ya que por desgracias de la vida y los avatares de la puerta del armario. En su ámbito, las lesbianas lo tienen algo más difícil, así que en ocasiones, son situaciones algo forzadas, se enamoran unas de otras sin darse cuenta de la edad. Y en cuestión de sexo es una minoría las homosexuales que buscan sexo rápido sin más, y la edad no se comporta como pauta de morbo por lo general. En caso de poder dar un pequeña patrón, me atrevería a decir que se mueven como los hombres heterosexuales, que con una edad avanzada les gusta la carne joven e inexperta para poder cumplir la fantasía del dominio en la cama.

Besos inmaduros y jóvenes, para quien los quiera…

jueves, 23 de agosto de 2007

Algunos fetiches divertidos

Para hacer la vida sexual más atrayente vamos perfilando nuestros gustos poco a poco, hasta encontramos las prácticas con las que más disfrutamos físicamente, en este ámbito se encontrarían; la distribución de roles, las orientaciones sexuales, y todo lo relacionado con el físico de la persona con la que nos gusta montárnoslo.
Pero hay otras prácticas, de modo genérico lo he llamado fetiches, que no solo nos dan una profunda satisfacción física, sino que también hacen que nuestro cerebro también se excite y esto por lo tanto desencadene una mayor disfrute del juego sexual. Estos fetiches los solemos sacar de películas u otras vías de información erótica como Internet o la mera conversación picarona con unos amigos, donde todos nos ponemos al día de las últimas experiencias y sus resultados.

Un fetiche clásico es el Sadomasoquismo, donde el placer pasa por una aceptación de roles Amo-Sumiso. Este momento de vejación no es lo suficientemente extremo como para dejar de provocar placer, pero es lo suficientemente salvaje para despertar morbos brutales en la cabeza y cuerpo de la persona que lo practica. En el Sado hay, dos posturas que son la de Sumisión-Dominación y el Sado, la diferencia es que en la primera se toman dos roles consensuados, y se mantienen de forma neta durante toda la relación, en la segunda, no tienen porqué estar los roles pactados de forma cerrada, si no que pueden ir cambiando a lo largo de su práctica, en esta se pueden llevar a cabo experiencias que rozan el dolor, siendo este un dolor placentero.

Otro muy relacionado con el Sadomasoquismo es el bondage, este es algo más modernito, ya que poco a poco podemos encontrar más información sobre como practicarlo y más accesorios en lo sex-shop. El bondage trata de la práctica del sexo, con uno de los miembros de la pareja (en caso de parejas) atado, habitualmente mediante cuerdas especiales para este arte y mediante mordazas para la boca. Todo esto lo encontramos en sex-shops, ya que se puede practicar con cualquier objeto que sirva para atar e inmovilizar, pero se corre el riesgo de crear quemaduras por rozamiento o incluso si la mordaza no está bien puesta, asfixias. Lo más común son las cuerdas y las cintas, aparte de la mordaza, y en ocasiones en escenas donde se usa, podemos ver una barra separadora para los pies.

Un clásico, que incluso ha salido en películas de algún oscarizado español, es la lluvia dorada. La urolagnia o lluvia dorada también se centra en un juego de roles activo y pasivo quien recibe la orina sobre cara y cuerpo. Si existe la bebida de la orina es urofagia, esta práctica puede ser algo peligrosa por las posibilidades de infección. Es una práctica extrema y no muy usada por lo general.

Voyeurismo, es la práctica de mirar a escondidas a otra u otras personas buscando la excitación sexual, las personas miradas no tienen porqué estar desnudas ni en situación sexual de ningún modo, sin embargo suele ser lo más común. Para satisfacción de voyeur existen unos peep shows donde las mujeres que son miradas fijen no saber que son vistas, este tipo de show es muy común mediante webcams. Relacionado con este tema está el Dogging, que es el anglicismo que se usa para denominar a gente que mira sexo en lugares públicos de forma concertada, esta práctica se da con quedadas mas o menos múltiples donde algunos tienen sexo en público y otros miran como se produce la escena.

El último fetiche, son las “zapas”, este fetiche está mas extendido en el mundo homosexual, donde el centro de la relación sexual es la deportiva, mas o menos usada. No me refiero a la podofilia que es la parafilia relacionada con el pie, sino del deseo provocado por la zapatilla. Esto tiene incluso una tendencia, que es el “rollo zapas”, que son los gays que van vestidos con chándal y ropa deportiva mayoritariamente, las relaciones sexuales son básicamente normales, a excepción de que se usan las zapatillas de ambos para excitarse mutuamente, ya sea oliéndolas, pisándose, o restregando la deportiva por los órganos genitales de alguno o ambos de los sujetos.

Espero haber no haber sido demasiado enciclopédico y que halláis sacado alguna idea para amenizar vuestras relaciones sexuales. Seguro que vosotros usáis algún tipo de parafilia para dar un poco más de magia a vuestros encuentro sexuales! Comentadlo y así nos enriquecemos todos.

Besos algo pasivos y dominantes

martes, 21 de agosto de 2007

Parejas Trofeo

Después de un tiempo de inactividad, tal como prometí vuelvo a la carga con nuevos temas.

Espero que el verano os dorase bien la piel para estar todos guapos y guapas, y también espero que os lo pasaseis muy bien, que ligaseis mucho los solteros, y los casados que el amor por vuestras parejas siga siendo ardiente o de lo contrario, se esté tornando aún más tórrido que antes.

Quiero hablar de las parejas trofeo, así que antes de todo os explico a que me refiero con este termino; Para mí una pareja trofeo es aquella que como finalidad última tiene lucirla frente a tu grupo de amigos o frente a la sociedad en general, de forma que gracias a ella, tu reconocimiento personal en el ámbito social sea mayor. Estas parejas suelen estar formadas por una persona normal, que ha pillado a alguien muy guapo según los cánones clásicos de belleza (porque está claro que todo el mundo ve a su pareja como la más bella).

En verano suelen ser habituales este tipo de parejas, ya que es donde la gente empieza más relaciones sin sentido, para lucir en la playa quedan muy bien, pero lo duro es la convivencia con tu trofeo, ya que al contrario de la cabeza de jabalí que cuelgas de la pared de tu recibidor, a tu pareja le tienes que aguantar muchas más cosas, no solo se sustenta una relación de una cara y un cuerpo bonitos.

Este tipo de parejas es algo problemática, ya que quizá el trofeo si sienta realmente que la otra persona es su pareja, y no se de cuenta de la engañifa en la que se ha metido. El sujeto cazador de trofeos sin embargo suele ser poco agradable con su pieza y por regla general no ensalza sus valores físicos para no verse a sí mismo como el sujeto feo. Los cazadores están siempre intentando encontrar piezas de mayor valor, así que cuando encuentren otra cosa mejor, no dudan en descolgarte de su corazón y colgar una nueva pieza.

Todo esto no quiere decir que la mayoría de las parejas donde se ve una clara discordancia de dotes, sean parejas trofeo, ni mucho menos. Gracias al cielo, una pareja no es solo físico (desde luego no he descubierto América con esta frase), ya que es muy común ver a chicas espectaculares con chicos muy normales, siempre uno se plantea “Porque esta chica tan mona, habrá elegido al chiquito este con lo feo que parece?” las mujeres sobre todo se fijan en muchas cosas más importantes que el físico, y muy significativo es ser una persona dinámica, que consigue crear de cada momento un momento especial para regalar a su pareja, este tipo de situaciones enamoran a cualquiera, casi independientemente del físico que puedas lucir.

Aquí viene otra pequeña trampa, el físico no es lo más importante, pero en la realidad no te acuestas con la personalidad, si no con el cuerpo, esto hace que el aspecto físico siempre tenga una gran importancia. Así que recordad; hay que ser especial, pero… no descuidéis que los ojos de vuestra pareja se puedan recrear en un físico bonito.

Besos todavía despresándose.