lunes, 24 de septiembre de 2007

El Armario; una carcel muy injusta.

Constantemente podemos oir por la calle estas frases; “pues Fulanito ya ha salido del armario con sus padres”, “Resulta que Menganita, no se atreve a salir del armario” o “Yo creo que es bollera, pero no quiere salir del armario”. Todas estas frases están formando parte cada vez más del entender de la sociedad de la homosexualidad.

El dichoso armario no debería existir, tu condición sexual no es la presunción de heterosexualidad, ya que no tenemos porqué ser heterosexuales hasta que se demuestre lo contrario. El armario existe porque lo ha creado la sociedad, y parece que para ser un miembro pleno de la sociedad, tienes que salir de un sitio oscuro y feo y proclamar a los cuatro vientos que te gustan las personas de tu mismo sexo. Esto me parece muy injusto.

En la vida ordinaria, en el día a día, los homosexuales se encuentran con situaciones tan poco agradables como por ejemplo, cuando un grupo de compañeros de trabajo están hablando de sus novias y uno de ellos dice algo así como: “Ah! Pues no tengo ni idea lo que regalar a mi novio por su cumpleaños” entonces siempre hay una voz que dice “Dirás a tu novia!!!”. Es muy difícil responder a esto sin ponerse de mal humor, ya que la sociedad ha presupuesto que tú eres heterosexual, y por tanto debes de tener una novia, sin embargo, aunque tú pronuncies todas las letras de la palabra n-o-v-i-o (sobre todo la última) se duda.

Es cierto que estas situaciones suelen darse en el trabajo, o lugares donde la gente con la que te rodeas, no te conoce muy bien. Pero esto no da para nada pie a meterte en un grupo al que no perteneces.

Quizá lo correcto, aunque un tanto utópico, sería que entendiéramos que dos hombre y dos mujeres pueden amarse plenamente sin necesidad de alguna de otra persona del sexo contrario, que de esto se trata lo de ser homosexual, no solo de sexo, si no también de amor. Pero realmente, la sociedad española no está lo suficientemente desarrollada para entender estos conceptos, entiendo que es algo que ha sido censurado durante mucho tiempo, y que aunque tenemos unas leyes muy progresistas en este sentido, tenemos una importante parte de la población que aunque no se manifiesta abiertamente a favor de la familia en aquellas multitudinarias manifestaciones donde la gente decía cosas como “estos rojos se han vuelto locos, como se van a poder casar dos maricones”, o “el sexo es solo entre un hombre y una mujer, porque cuando lo hacen dos hombres la semillita solo se encuentra caca” y otras lindezas como que son enfermos y todo esto, pues a parte de estos radicales, hay un porcentaje enorme, que cuando ve dos homosexuales de la mano se queda mirando alucinado, o cuando ve dos mujeres de la mano, entiende que es para provocar el deseo de otro hombre.

Es decir, nos queda mucho camino por recorrer, y este camino es el más difícil, el de la aceptación social real, no el de la aceptación mediática, ni política, sino la de todos los dias, la de tu vecina La Mari, o la del pescadero que te pregunta, “Una chica tan guapa como tú, como no puede tener novio?” (Porque soy lesbiana, que quiere que le diga).

Besos tolerantes a todos.

10 polvos:

Manu dijo...

Yo creo que la raíz de todo ésto está en la educación desde pequeños. Al nene le preguntan cuando va al cole: ¿tienes novia? El niño ya se educa con el prejuicio de que tener novia está bien y tener novio es un tanto raro. Si cambiamos esa pregunta por: ¿te gusta alguien de tu clase, Pepito? (madre o padre cotilla) y Pepito tendrá la libertad de contestar: Pues sí, Juanito.

Yo tengo la ilusión y la esperánza que dentro de dos generaciones (aunque aún haya Foros de la Familia), se vea algo más normalizado, y tonterías como la que he dicho al empezar, son como una bola de nieve que a la vez que sigue, va aumentando su tamaño.


Chache, te he leido, todo, todito. Esta semana nos vemos, SEGURO!


mua

Bosco dijo...

Uff...
A mi no me parece tan mal el que se de por sentado que uno pueda ser hetero hasta que se diga lo contrario. Después de todo, al parecer, por estadística, hetero es la mayoría.
Lo que si me parece fatal es que se muestre sorpresa o censura en lugar de respeto y normalidad cuando se aclare. Pero nuestra educación es así. Y cuesta que cambie.

Terrorista del Amor dijo...

siempre me hace mucha ilusión que mi hermanito me lea, y mucho más que me comente!! esta semana cuando llegues a madrid te invito a una caña en algún lugar chulo.
Besos chache :PP

Terrorista del Amor dijo...

bosco; está claro que el 90% de la población es heterosexual, por lo tanto para generalizar está bien, pero no puedes darlo por sentado, de todos modos el error absoluto en mi opinión, es la necesidad de salir del armario, de reconocer que eres homosexual. Aqui me niego en rotundo nadie reconoce que es heterosexual, así que porqué hay que reconocer otra cosa?

Cada uno que disponga de su vida sexual con naturalidad y disfrutando al maximo de la persona con la que se acuesta, y que lo pueda comentar tan tranquilamente sin que nadie pregunte cosas como; Ah! pero eres gay?, ó; Osea, que te molan las tias, y este tipo de frases que te dejan tan muerto, que prefieres no comentar nada de tu vida privada.
bess

A.A. dijo...

Qué tal, Terrorista. Ya liberada de la gran S (pero atormentada por la presunta S de suspenso que me va a acompañar el cuatrimestre que viene), regreso a tu espacio.

Estoy contigo, por supuesto, en lo que dices del armario. La sexualidad de alguien no es nada que interese en la vida que se salga de lo privado (pública, laboral..). Esto es una obviedad y, diciéndolo yo, no aporto nada porque es como decir que el cielo es azul. Con Bosco, en cambio, estoy de acuerdo en que es imposible no generalizar cuando los heterosexuales somos la gran mayoría de la población. Es el mismo motivo por el que muchos gays y lesbianas jovencitos lo pasan fatal para encontrar pareja, porque no saben dónde ni cómo buscarla en un mundo en el que la heterosexualidad es la que imprime la gran parte de las costumbres sexuales de los adolescentes (algunos, presumo, fingidas por el temor e inseguridad). No es malo que sea así mientras salirse de la norma no suponga algo extraño o incómodo; aclarar la homosexualidad de una persona no creo que debiera ser más complicado o comprometido que aportar cualquier dato que define a una persona, aunque le haga pertenecer a un sector estadísticamente minoritario en un campo determinado: "No, si soy rubia natural"; "Bueno, en realidad tengo quince años y estoy en segundo de bachillerato porque me adelantaron dos cursos"; "Tengo un hermano gemelo". Yo qué sé, cualquier cosa que defina nuestra identidad, pero ya sabemos que todo lo que se relacione con sexo (y hago referencia a lo que tú decías, que todo parece a veces reducirse a con quién te lo montas sin plantearse todos los sentimientos colaterales a tu orientación, como ser humano) se trata con pinzas. Y es que siempre los más puritanos son los más obsesos, de toda la vida.

Luego entra lo otro, algo que no has comentado: las obsesiones de muchos heterosexuales de que atraen físicamente a la persona recién declarada homosexual, como si de repente cada gesto y detalle cobrara un significado distinto. Lo ilustraré con un ejemplo: por motivos que no viene al caso comentar, yo veo el reality "Supermodelo 2007", en el que está participando una chica lesbiana, que tiene novia fuera de la academia. Debido a que ha prestado su apoyo moral a otra concursante que lloraba desconsoladamente, la abrazaba y consolaba, ya salió gente preguntándose si acaso a la aspirante a modelo no le gustaría su compañera. Y así pasa siempre, más aún que si fueran heterosexuales del sexo opuesto.

Ahora te daré mi opinión de heterosexual criada en un clima liberal dentro de casa, pero no tanto dentro de mi sociedad, que es la misma que la tuya. Generalmente, no dar supuesta una orientación determinada no plantea mayor problema cuando te relacionas con las personas de tu entorno, hasta que das con alguien con quien entablas cierta amistad. Pronto surgen determinados temas de conversación, y tú tienes la seguridad, ponte, de que esa persona es homosexual, pero no puedes darlo por sentado porque no ha dicho nada y decir "tu novio o novia" es culturalmente extraño si aquélla no detalla el género. A mí me pasó con un compañero de clase con quien ahora tengo amistad; hablábamos de estos temas, pero sin implicarnos ninguno personalmente, con lo cual suponía una barrera para mí aventurarme a ser más explícita en el uso del lenguaje o a la hora de buscar una complicidad con él. Un día no sé qué dijo hablando de homosexualidad que lo dejó caer y yo de forma automática lo entendí y le dije, "Ah, que eres gay, ¿no?". Me respondió que sí, y retomamos la conversación donde la habíamos dejado, yo sintiéndome además, desde entonces, mucho más libre a la hora de dialogar sin tener la sensación de andar presuponiendo.

Quiero decir, que hay momentos en los que no es malo aclararlo, porque si no acabamos cayendo en el eufemismo y eso también es una tontería. De todos modos no suelo usar la acepción novio/novia sino pareja, pero cuando estás en confianza lo lógico es que alguien acabe preguntando y alguien respondiendo, o simplemente esto último.

Para terminar esta larga exposición, te propongo un tema: los niños y la homosexualidad como tabú. Cuando un niño pregunta "qué es gay", generalmente los padres, aun declarados liberales y progresistas, responden con evasivas. Eso es a lo que me refiero.

PD: nunca he entendido la frívola expresión "salir del armario". ¿Alguien sabe de dónde proviene? Ni que fuéramos chaquetas...

Terrorista del Amor dijo...

Que bueno volverte a ver por aqui a.a. el dia menos pensado te contrato para que escribas algo, madre mia! Estoy casi totalmente de acuerdo contigo, pero en mis diferencias no voy ha hacer incapié ya que no diría más de lo que ya he dicho.

Respecto a lo de pareja, la verdá es que no me gusta absolútamente nada, me parece que solo lo dicen los homosexuales que no se atreven a decir que lo son, y los hetero cuando hablan con homosexuales (por respeto) pero que me parece genial. Yo como lo de novio, novia, me parece demasiado típico y estandarizado digo más Marido y Esposa, es mucho más divertido y no queda nunca duda del género al que te has referido. además siempre hay alguien que dice con asombro; "pero... estais casados?" jajaja besos

A.A. dijo...

Anda que cómo te gusta quedarte con la gente... Igual un día pruebo lo que dices, a ver qué pasa.

Lo cierto es que el término "pareja" lo suelo decir por escrito y si he de decir algo así como "tengo pareja"; cuando me refiero a él directamente no tengo otra normalmente que decir "mi novio" porque aunque suena ñoño, decir "mi chico" queda un poco macarrilla o pueril, aunque a veces lo uso. Realmente es difícil referirse a esa persona frente a terceros si no es por su nombre porque, o nos parece pijo, o cursi u hortera.

Supongo que esto, principalmente, crispará sobremanera a quienes tienen relaciones con alguien sin compromiso.

En fin, ahí queda mi aclaración, y gracias por el cumplido ^^ El tema de la orientación sexual de las personas me interesa muchísimo, porque realmente ningún estudioso ha sabido explicar lo caprichosa que es la sexualidad humana en todos sus aspectos. El eterno y mítico debate de si la homosexualidad es un producto cultural y genético, o en qué medida; por otro lado, si existe blanco, negro y, como mucho, gris, o realmente hay un umbral en las preferencias, y hasta qué punto somos una cosa u otra exclusivamente. ¡Ay que ver qué complicados somos!

Alkalina3000@hotmail.com dijo...

Hola: Estoy muy de acuerdo con a.a. y también he observado que en nuestro rico lenguaje andamos algo cortos de palabras para designar a nuestra media naranja. "Chico/a", "pareja", "compañero/a" (me suena un poco raro, no sé..)"novio/a" a mí no me gusta, aunque lo use, me suena a mi abuela. "marido y esposa", como broma, pase... y ya está, no?.
En Alemania usan "amigo/a" lo cual tampoco me parece bien, porque no es lo mismo y sólo el contexto ayuda a distinguirlos.
Alguien puede aportar alguna más? Un beso a todos, novi@s míos!!

Terrorista del Amor dijo...

No sabia que el modo de referirse a la parienta/e, tubiese tanto tirón.

Desde luego no es lo mismo que mi señora me hiciera la cena, a que mi ricitos me mande un sms, hay mil formas de referirnos, y a cual más divertida, creo que dependiendo del etorno podrías usar unas u otras.

Marido/Esposa, es una forma de decir que te entregas totalmente a tu pareja, pero le quitas hierro y le das diversión, un modo de reirse de los cánones de amor que vienen impuestos por la sociedad, de los que tanto renegamos pero que terminamos por abrazar encantados.

besos

Anónimo dijo...

Es cierto que no debería "tener que salirse" de él, pero la realidad es que ahí está el armario, sobre tu espalda, pesando.

Cuando más tiempo pasa el armario sobre tu espalda, más va pesando. Puede ser por varias razones: que te vas haciendo mayor y los riñones se te resienten, que vas acumulando temporadas de ropa que nunca te pones y te niegas a tirar...

Pero lo peor del armario, independientemente de lo que pese, es que es como las muñecas rusas.

Tiene puertas, y puertas y puertas.

Cuando sales de la primera parece que te has quitado un peso de encima. (¡Qué alivio!) Pero siempre te queda alguien cuya puerta pesa un poco más. Yo me lo imagino parecido a un búnker de alta seguridad, de esos en los que te tienes que duchar para entrar y para salir porque lo que has manipulado es tan tóxico que puede infectar a los demás. ¿Imaginais esas puertas blancas con cierres de todo tipo?

Así son las puertas de ciertas personas. Hay gentecilla que voy conociendo por el mundo y pienso: madre mía, cómo debe ser tu puerta...

A ver si conseguimos un entorno más tolerante y libre para no tener que ir acumulando puertas por miedo.

De lo contrario le vamos a tener que pedir a Ana Belén que cante eso de: ABRE LA MURALLA...