miércoles, 12 de septiembre de 2007

Se trata de Cuernos

Hay muchas estadísticas por ahí que hablan del porcentaje de personas infieles, desglosándolo incluso por sexos, hace poco leí una, y me pareció una memez tal que no pude hacer otra cosa que comentarlo en el grupo de amigos, y la hipocresía se vistió de largo y la infidelidad se trató como si no nos tocase a ninguno.

Por regla general, las parejas estables no admiten que su media naranja mantenga relaciones sexuales con otras personas, sin embargo es muy común portar cuernos y no querer darle más importancia. Tanto hombres como mujeres ponen los cuernos indiscriminadamente a sus parejas y lo ocultan para que nada suceda, esto es un claro signo de que su pareja les importa mucho más que lo que han hecho de forma puntual, sin embargo no es todo así de sencillo.

Hablando con un amigo, me contó que su padre puso los cuernos a su mujer durante unos nueve años, la mujer conocía tal hecho, pero lo soportaba, no se muy bien de donde saca fuerzas esta señora, pero así es. Otro caso conocido es el de una pareja ideal donde el amor supuraba por los poros de ambos, y de la noche a la mañana él llevaba meses con otra y al divorciarse resulta que ella ya estaba saliendo con otro hombre, de nuevo hipocresía.

Las personas no reaccionan igual ante las infidelidades, hay muchas parejas que han pillado a la otra persona cometiendo el delito moral de la infidelidad y tras hablarlo lo superan, o eso dicen. Ya que, me da la sensación que una infidelidad perdonada es un cuchillo clavado en lo más hondo de una pareja estable, que es la confianza. Aunque te juren y perjuren que no hay nada más ni habrá jamás, siempre pueden quedar dudas, y siempre te viene a la cabeza ese momento, pero por amor se puede pasar todo. Un problema común en las parejas que perdonan infidelidades es echarlo en cara de vez en cuando, esto no permite pasar página y termina minando la moral del infiel hasta que rompen la relación totalmente.

Otras personas no soportan la idea de ver a su pareja con otra persona, y se sienten tan heridos que cortan de golpe la relación, esto suele sanear mucho a la pareja, ya que es posible reintentar la relación desde otro punto, nunca será de cero claro, sería más bien desde menos algo, ya que no solo tienes que volver a tomar confianza sino que tienes que olvidar lo que pasó.

Un tercer grupo de personas, no es que sean infieles, sino que son afines a mantener contactos sexuales con otras personas que no son sus parejas estables, dando alas a fantasías sexuales múltiples u otros modos de ver la vida en pareja. Son algunos los grupos de parejas liberales que se juntan para hacer fiestas donde le intercambian parejas o se practica sexo en grupo, viendo como tu mujer o marido disfruta con el miembro de otro en la boca y como gime de placer gracias a las artimañas sexuales de otra persona que no eres tú.

Está claro que no todo el mundo ve su relación de pareja desde el mismo punto de vista, ya que no todos reaccionamos igual.

Besos fieles a todos.

16 polvos:

Cursor dijo...

Quisiera agregar a tu comentario que muchas infidelidades se "perdonan" por el bien de la familia, pensando en los hijos que hay en comun.
Por otra parte estan las parejas que han adquirido diferentes gustos sexuales con el tiempo y se producen contactos extramaritales para poder llevar a cabo las fantasias que el conjugue no esta dispuesto a realizar.
Hasta el proximo post ...
Seguire leyendote !

Terrorista del Amor dijo...

Ah! muy buen apunte, no habia caido en este tipo de infidelidades que comentas, y es cierto que en muchas ocasiones las infidelidades se producen debido a una insatisfacción, el tema es que suelen ser infidelidades pagadas. En este caso es muy útil saber hablar de sexo y adaptarse a la persona con la que te acuestas.

Besos ilusionado

Luna Carmesi dijo...

Lo de aguantar los cuernos por pura hipocresia me suena bastante triste.
Y creo que muy dificil de aguantar.
Tras una infidelidad descubierta... empezar de cero la misma relacion es pensar que el daño cometido no va a dejar "poso"...hmmm dificil...
Un saludo,

Terrorista del Amor dijo...

Sin lugar a dudas, todo deja poso como tú dices, pero mucha gente pasa el trago para salvar algo que en principio cree más importante. Desde luego todo afecta a la pareja, pero en ocasiones se puede dejar de lado, aunque no olvidas, y seguir la relación por los motivos que sean, bien sean por los que comenta cursor, de la familia o bien sea porque realmente importa tu relación de pareja.

bess

Imrishale dijo...

Seguramente la gente "soporta" la situación de los cuernos debido a que realmente no sabe muy bien lo que quiere.

En las parejas que realmente se quieren ambas personas, los cuernos son situaciones técnicamente imposibles, ya que la persona realmente las cosas claras.

En cambio, en una gran mayoría de las parejas actuales, donde se está junto a otra persona para "pasar un buen rato" o sencillamente porque "es la moda", situaciones que debemos agradecer enormemente a las series televisivas donde dichas situaciones de conveniencia no paran de mostrarse, cuando se presenta una situación de tener algo con otra persona, se piensa egoistamente en uno mismo y no en la otra persona, y de ahí que los cuernos estén tan al orden del día.

El porqué se trata de ocultar es, muchas veces, no porque se sienta uno mal hacia la otra persona, sino porque no se quiere dejar de tener lo que se tenga con esa persona (ya sea poder fardar de pareja [como decías en otra entrada], tener relaciones sexuales, etc.).

Quizás también tenga que ver con que la sinceridad es algo que brilla por su ausencia estos días. También el pensar en el presente más que en el futuro hace que la gente no tenga en cuenta lo que implican sus actos.

En fin, sea como sea, es una lástima.

Un saludo buen señor ;)

Terrorista del Amor dijo...

umm, interesante punto de vista, pero no estoy muy de acuerdo con una cosita.

Yo creo que es posible poner los cuernos a alguien, aunque tengas las cosas muy claras y quieras a esa persona. En un supuesto, si tu un dia que no estas con tu pareja se te presenta una oportunidad de alguien físicamente imponente, puedes ceder para disfrutar del momento, y aunque lo tengas todo clarísimo, pones los cuernos, y claro no lo dices porque lo tienes todo clarísimo, incluido que como se entere te va a mandar a tomar vientos!

Besos transgresivos

Imrishale dijo...

Ya bueno, pero ahí entra ya el control que se tenga de uno mismo, y de la moral y ética con la que se piense ;)

No piensa igual una persona que se rige por su conducta y cumple su palabra, que otra que pasa y va a su bola, pensando en uno mismo.

Vamos, que depende del egoismo de cada uno.

A.A. dijo...

Hola, Terrorista. Siento no entrar en tu blog todo lo que me gustaría, aunque supongo que entenderás que corren tiempos difíciles con esta gran S que pesa sobre las cabezas de tantos estudiantes.

Hay mil tipos de infidelidades, todos los sabemos. Obviando aquellas que provienen de la infelicidad de la pareja, la caducidad de la pasión, la represión sexual o falta de imaginación de al menos alguno de los dos miembros (y que hace que, también al menos uno acuda a otras vías), aludiré directamente al tipo que se da en parejas jóvenes que tienen la pasión intacta y una aparente estabilidad.

Creo que el problema reside en el terrible egoísmo que nos caracteriza. No aguantamos las frustraciones porque casi todo (al menos lo fundamental en la vida) nos lo dan hecho, y no podemos prescindir de nada. No estamos acostumbrados a hacer sacrificios, a comprometernos de verdad, y eso se multiplica en el terreno sentimental. El ejemplo último que das, Terrorista, es muy elocuente: el que un día estés sin tu pareja y no quieras desperdiciar la oportunidad de irte a la cama con alguien que está muy bueno, más quizá que aquélla, porque total, nadie lo va a saber y aquí paz y después gloria.

La excusa emblemática es la de "se me fue de las manos, yo no quería pero fue superior a mí", y, creo yo, hay una edad a la que nos consideramos personas más o menos adultas capaces de controlar impulsos que no van a conducir a nada bueno. ¿O es que acaso si te da un apretón en Gran Vía te bajas los pantalones y plantas el pino ahí en medio? ¿O si tienes hambre y pasas por delante de una frutería coges una manzana y te largas tan feliz? ¿O si te cae mal alguien le metes una hostia sin más? No, es sencillamente egoísmo puro y duro, y tal como dice Imrishale, aquí la moralidad de uno entra en juego.

Infidelidad ha habido siempre y siempre la habrá, mientras sigamos siendo humanos y pretendamos seguir engañándonos al pensar que somos completamente monógamos. Sin embargo, mientras sigamos sintiéndonos traicionados cuando nuestra pareja transgrede los límites de dicha monogamia, no estaremos en nuestro derecho de considerarnos polígamos. No obstante, aunque como digo la infidelidad es algo que lógicamente ha existido siempre, creo que nunca ha sido tan habitual como ahora, al menos en gente tan joven. O bien es porque nos atamos a alguien demasiado pronto, o bien es porque no sabemos comprometernos. No lo sé. Nadie, supongo.

Efectivamente, una infidelidad me dejaría tan tocada que sería incapaz de sanar esa relación; quedaría rota para siempre. Tanto si la cometen conmigo como si la cometo yo. De todos modos, ¿cuándo podemos hablar de infidelidad? A veces es un terreno difícil de detectar.

Terrorista del Amor dijo...

Un placer volver a verte A.A. desde luego yo también siento ese enorme peso del que hablas.

No creo sinceramente, que estemos en la época donde mayores infidelidades se cometan, de hecho somos sucesores de una, en la que muy probablemente las infidelidades por parte de los hombres estaban incluso aceptadas socialmente. En la sociedad de nuestros abuelos, teniamos a las mujeres mucho más controladas que ahora, esto da pié a los hombres a ponerse las botas cuanto quisiesen sin que ellas pudiesen rechistar. Esta época que nos ha tocado vivir, es de una gran liberación, y por eso tenemos tantas infidelidades, no sabemos usarla bien, pero poco a poco aprenderemos.

Respecto a la delgada linea de infidelidad, no creo siquiera que sea una linea, sino más bien una franja en la que tu puedes moverte, según tu grado de compromiso que exijas a tu pareja. Quizá para tí no es infidelidad que tu chico se mande algún sms con otra un poco subido, y para mí sí, pero lo que está claro es que a todos nos molesta.

Besos y espero verte más cuando te quites el peso (y mucha suerte)

bolleria fina dijo...

está claro que esto de los cuernos es un tema complicado. yo particularmente creo que cuando se producen unos cuernos en una pareja es porque algo falla. A lo mejor no te das cuenta explícitamente, pero cuando realizas el acto "cuernil", ves realmente lo que esta ocurriendo. yo soy partidaria de contarlo. es cierto que puede provocar una crisis en la pareja, pero creo que ante todo hay que ser sincero. sobretodo para sentirse mejor con uno mismo. bueno terrorista, sigue con tus post que me gustan mucho. un besazo.

Terrorista del Amor dijo...

Todo tiene sus riesgos querida

bss

Bosco dijo...

Los cuernos son como una droga.

No los probamos porque tenemos nuestras obligaciones, responsabilidades.
Pero un día las circunstancias se confabulan contra nosotros ¿o a favor de nosotros? y entonces la droga entra en nuestras venas, por una aguja que al pinchar duele pero que nos deja relajados después, olvidandonos al placer, cerrando los ojos y dejándonos llevar
Una vez hecho, siempre volverán más.

Terrorista del Amor dijo...

muy buen simil con la droga, pero sinceramente, no tienes porque volver a probarla después de haberte puesto.

una vez que te pinchas puedes seguir drogandote sin parar hasta matarte por dentro, o puedes ir a un curso de desintoxicación de dejarlo para siempre.

o eso dicen.

Veneris dijo...

Como siempre el debate está al mismo nivel que tu entrada.

Mi aportación hace alusión a las parejas "swinger". No me gusta el intercambio de parejas, porque parece que nos tratamos como simples objetos y normalmente oculta otra intención: me acuesto con tu mujer, mientras yo te dejo que lo hagas con la mía. La mujer suele complacer al marido para evitar que los cuernos acaben apareciendo sin su complicidad.
En el mundo swinger también hay mucha hipocresía, muchos celos y muuuuuchos cuernos.

El "libre amor" en la pareja creo que debe ir por otro camino: el de compartir sensaciones. Cuando compartimos experiencias amamos, pero cuando las "partimos" engañamos.

Besosss Terrorrr

Terrorista del Amor dijo...

veneris!; pues me pisas un tema, el tema del mundo swinger está en mi agenda escrito, y no queda mucho para que hable algo de ello, pero estoy de acuerdo contigo, de hecho uno de los casos posibles, no habitual, es el hombre que paga una puta para irse a un club liberal a montarselo con otra que no lo és, haciendola pasar por su mujer o novia (a la puta). esto son unos cuernos muy feos, mucho.

besitos

Anónimo dijo...

la real academia espanola define al infiel

infiel
adjetivo
desleal, traidor, pérfido, perjuro, alevoso, fementido. fiel, leal.
El infiel y el desleal faltan a la fe que se tiene en ellos, a la lealtad que deben o han prometido. En el traidor, pérfido, perjuro y alevoso se supone mayor perversidad, impostura y falsedad en sus hechos o carácter.
algo mas..................