miércoles, 27 de agosto de 2008

Outing a los 25

Empecemos por desglosar un poco los conceptos del título; el outing es, llamado de otro modo, salir del armario, y cuando digo a los 25, me refiero a todos aquellos y aquellas que deciden convencerse totalmente de que su orientación sexual es la homosexual y lo hacen con una edad avanzada, así que pueden ser 25 o más, o poco menos.

Este outing estoy casi seguro que también es un síndrome, igual que el del Furor Vaginal. Y es también igual de molesto para los que estamos a su alrededor, ya que gracias a su recién estrenada sexualidad están experimentando muchas nuevas experiencias, es decir, todo aquello que debieran haber experimentado cuando eran más jóvenes lo tienen que experimentar ahora. El primer tío con el que se enrollan suele ser todo un drama humano, y solo falta que le pidan a uno que le haga de mamporrero (que es quien ayuda a los cerdos a tener hijitos). Y lo peor está por llegar, ya que están tan eufóricos con su gran logro que van encantados a ti a contártelo, primero como hazaña y luego… luego dan todo tipo de pelos y señales. Esto tenía su interés con 16, 17, 18 e incluso 19! Ya que todos estamos un poco verdes en el asunto sexual y tenemos que recabar la mayor cantidad de información, incluyendo claro las mesas redondas, en plan AR, pero del sexo. Todo ello muy instructivo en su momento pero no ahora.

Hay casos graves en el apartado anterior, son los que se refieren a los que te lo cuentan dando a entender que tú no tienes ni idea de cómo se hace tal cosa o como tienes que disfrutar tal otra, y uno calla por no decir una barbaridad terrible como “después de decenas de pollas, me vas a enseñar tú a como tragarme una??” pero claro, guardas silencio y te haces el tonto, al fín y al cabo es tu amigo recién salido del armario el que te está hablando. Esta tendencia suele desembocar en otra aún más peligrosa, que es hablar de esto con un grupo de amigos todos del ambiente, y digo peligrosa porque ahí sí que hay alguien que responda con alguna frase contundente que termine por dejar en ridículo al sujeto desatado.

Otro paso más sucede a los meses, ese nuevo espacio que están descubriendo les abre nuevas puertas, y son las asociaciones LGTB, así que a los meses de haber salido del armario están metidos en varias asociaciones como activistas número 1, y esto también llega a ser muy pesado, no tienen medida con los actos, con las acciones, muchas de ellas terriblemente ridículas a mi modo de ver, como son las besadas gay frente a catedrales o embajadas de países que no permiten la homosexualidad y cosas de estas.

Cuando nuestros amigos hacen el outing oficial hay que apoyarlos, pero hay que saber llevar esa recién estrenada naturaleza libre, y para ello hay que seguir unos pasos a mi entender más relajados y no intentar creerte el más experimentado por llevar un par de meses cambiando de cama cada dos o tres días, ya que no eres el único que lo ha hecho ni el único que lo hará.

Besitos desde fuera hace ya mucho mucho tiempo.

Pd; quiero resaltar que odio la expresión salir del armario, pero para conformar este artículo me ha sido imposible no utilizarla.
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Ricardo Fumanal, Blog de Sexo de El Mundo

viernes, 15 de agosto de 2008

En la Punta de la Lengua

El asunto es que echando un repaso a los temas tratados en el blog desde que empezó, me ha dado cuenta de algo, jamás hemos hablado se sexo oral. Es un tema que lleva en mi agenda desde que empecé, pero me parecía muy sencillo, algo básico, todo el mundo sabe lo que es chupar un pene o una vulva. Después de una considerable cantidad de artículos más bien tibios, toca algo caliente, el verano se va desvaneciendo, las temperaturas bajan, y con todo ello yo pienso poner la calefacción en el blog, hay que calentar esto sin piedad, y para empezar conmigo me he preparado un buen gin-tonic y me acabo de encender un cigarrito para que pase.

Voy a empezar con las felaciones. Por definición felación se refiere solo a chupar un falo, sin embargo también se pude usar para la felación a un órgano sexual femenino. Hace un tiempo, en el blog de sexo de ‘El Mundo’ alguien escribió un manual sobre cómo hacer la mamada ideal, la verdad es que como manual era excelente pero chupar una polla no es montar una mesa de ikea, con lo cual no a todos los hombres les gusta igual que pongas el tornillo k8 en la tuerca W34 con dos arandelas, con lo cual los manuales, pornoconsejos y demás hay que tomarlos como tal, y adecuar la técnica en base al sujeto que tengamos entre manos, o más bien entre labios.

Muchos son los que dicen que para chupar un buen pene hay que tener un ojo en el culo, yo soy partidario de ello, pero no todos los hetero son de mi cuerda con lo cual hay que tener cuidado con asustar a algún machote, pero no os cortéis porque disfrutarán más de lo que piensan. Meter un dedito, recomendablemente el índice ya que tenemos mejor movilidad con él, e intentar presionar en la pared del ano más próxima al pene, por favor no metáis y saquéis si no queréis dar la sensación de penetración anal, cerca está la próstata en algunos chicos cuando están muy excitados y cerca de orgasmar se nota un mínimo bultito más duro que el resto de tejido, probad a presionar. Si la opción dedito no vale, recomiendo masajear un poco el ano por fuera, con un par de dedos bien chupados porque si no puede doler, para humedecer los dedos podéis usar los hilitos de saliva que caen por la base del pene. También es divertido presionar y masajear el perineo, que es la parte que va desde el ano hasta los testículos (por la parte corta), en esta parte no es necesario lubricarte, ya que la piel es más gruesa, al masajear esta parte quedas cerca de lo que masajearíamos si el dedo estuviese dentro.

Otra cosa que suele gustar mucho es tragarse todo el pene, y esto depende de muchos factores. El primero de todos cuanto de grande sea el miembro, no es lo mismo 13 que 20, y de tu capacidad para tragar sin echar lo que lleves dentro. Hay posturas que te ayudan a tragártela entera, cuando más alineado esté pene y cuello mejor entrará, de forma que haciendo un 69 es la postura perfecta para hacer un francés profundo. Lógicamente la polla no puede estar dentro de la garganta mucho tiempo, con metértela una vez y sacarla es suficiente, pero ahí está tu aguante.

Ahora pasamos a las damas. Ellas tienen todo centrado en la vulva, la acción se centra en el clítoris, no hay que perderlo de vista en ningún momento. Para empezar es corriente empezar a ensalivar todo, haciendo hincapié en el clítoris, todo, de arriba abajo y no olvidando laterales, luego el agujerito, por donde puedes meter la lenguita lo que puedas o sepas. No hay que olvidar que tienes dos manos, y que con ellas puedes hacer muchas cosas, una muy importante es tocar los pechos, teniendo en cuenta los gustos de la persona, que digo lo mismo, no a todo el mundo le gusta que le toquen las tetas del mismo modo. Mientras que tu lengua está jugando con el agujero y tu mano izquierda se recrea en los senos sigues con una mano libre, esta mano puede hacer un trabajo excelente en el clítoris. Antes hemos hecho juegos verticales, ahora podemos empezar con los círculos, pasear con tu dedo pulgar el clítoris haciendo círculos hará un buen efecto en el sujeto pasivo. Si sigues jugando con tu mano derecha puedes meter uno o un par de dedos y empezar a jugar con tu lengua en el clítoris, incluso con la lengua y el dedo índice, si tienes los dedos lo suficientemente largos. Ir alternando el juego de los dedos y la lengua, uno en clítoris mientras otro en agujero y viceversa durante todo el cunnilingus. Tras probar esto el orgasmo está casi asegurado solo hay que ser un poco hábil.

Ha sido un repaso general a lo que es una buena sesión oral, nos hemos olvidado de trucos que harían del artículo un rollo que no es mi intención. Casi prefiero que los trucos me los digáis vosotros, que os parece?

Besos con la boca.
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viernes, 8 de agosto de 2008

L.A.T. y el compromiso.

L.A.T. no es otra cosa que las siglas de tres palabras en inglés; Live Apart Together, que es una forma de definir un tipo de relaciones, muy de moda últimamente en Estados Unidos, lo puso muy de moda Woody Allen en su relación con Mia Farrow, en el Nueva York de los 80’s. Este ‘nuevo’ concepto de las relaciones me lo ha traído un buen amigo (el mismo que me hizo la caricatura).

Live apart together, no es otra cosa que una relación adulta en la que las dos partes, de mutuo acuerdo viven en su propia casa. Este tipo de relaciones se da especialmente entre personas jóvenes que trabajan en profesiones liberales que les permiten tener un nivel de ingresos importante y por lo tanto disponer de una vivienda individualmente. Son relaciones igual de serias que cualquier otra con la diferencia de no compartir vivienda, esta diferencia es a su vez lo que las caracteriza.

Así de pasada parece la típica relación adolescente, donde el espacio a compartir por los miembros de la pareja es un espacio a compartir con cientos de personas, el espacio común de dichas parejas es la calle, los lugares públicos, donde todos tienes acceso y donde no hay ocupación de la privacidad individual, son estos los lugares públicos los que permiten dominar las situaciones de un modo más sencillo, incluso cuando la relación se recrudece y ha de haber discusión, el ‘pollo’ en lugar público habitualmente es mucho menos intenso, y por lo tanto parece menos grave.

No quiero decir que este tipo de parejas no tengan momentos de intimidad ‘en tu casa o en la mía’ existe con lo cual si tienen momentos donde tener intimidad total y donde la situación pude llegar a descontrolarse y no poder disuadirla de ningún modo, sin embargo ninguna de las dos casas son el campamento base para la relación, con lo cual se comparte espacio para cuestiones básicas como el sexo, pero no para el día a día. En algunas de estas relaciones cuesta incluso compartir sueño, de forma que habitualmente la pareja duerme en sus respectivas camas.

Desde otro punto de vista parece un acto de responsabilidad por parte de la pareja, un acto de no querer dar un paso importante hasta no estar completamente seguros del compromiso que quieren adquirir pasando a vivir los dos juntos, y compartiendo todo. Esto no suele ocurrir muy a menudo, en muchas ocasiones, especialmente en España, donde por cuestiones económicas muchas parejas se ven en la tesitura de quererse independizar y de necesitar a otra persona para ello, por lo tanto, sin tenerlo del todo claro emprenden un viaje hacia la independencia de sus padres, haciéndose dependientes de otra persona. De un modo irresponsable se juntan varios conceptos que no por habituales han de salir bien, en varias ocasiones he visto como parejas compraban un piso, y con miedo empezaban a amueblarlo, y lo hacían habitable, sin embargo, no dan el paso a vivir juntos, porque? Porque no están seguros ni de su pareja como pareja, ni de su pareja como compañero de piso, y que termina por pasar? Pues luego encontramos un anuncio muy sugerente que dice ‘Piso amueblado, a estrenar, Urge Venta’, la mayoría de estos casos no son más que errores que si hubiesen podido tener cada uno su casa hubiese seguido la relación, y quizá, algún día hubiesen vivido juntos.

Otra forma de ver las parejas LAT, es como parejas que no están dispuestas a comprometerse más de lo justo, tienen miedo al compromiso, a ser más ‘pareja’ de lo que realmente quieren. En este tipo de casos, si el miedo a comprometerse es mutuo, la pareja suele salir a delante, y suele terminar bien, tanto si lo dejan como si deciden seguir muchos años con su relación. Pero en casos donde la pareja es discordante, donde una parte del dúo quiere compromiso, y la otra quiere tiempo, esto desgasta a ambas partes, a una por agobio y a la otra por no cubrir las expectativas personales y sociales asociadas a su pareja, como consecuencia la ruptura a mal de la relación.

En conclusión, cada cual que haga lo que quiera pero que sea lo suficientemente maduro para interpretar lo que su homologo necesita y lo que te puede dar.

Besos comprometidos con vosotros (aunque poco a poco)