viernes, 8 de agosto de 2008

L.A.T. y el compromiso.

L.A.T. no es otra cosa que las siglas de tres palabras en inglés; Live Apart Together, que es una forma de definir un tipo de relaciones, muy de moda últimamente en Estados Unidos, lo puso muy de moda Woody Allen en su relación con Mia Farrow, en el Nueva York de los 80’s. Este ‘nuevo’ concepto de las relaciones me lo ha traído un buen amigo (el mismo que me hizo la caricatura).

Live apart together, no es otra cosa que una relación adulta en la que las dos partes, de mutuo acuerdo viven en su propia casa. Este tipo de relaciones se da especialmente entre personas jóvenes que trabajan en profesiones liberales que les permiten tener un nivel de ingresos importante y por lo tanto disponer de una vivienda individualmente. Son relaciones igual de serias que cualquier otra con la diferencia de no compartir vivienda, esta diferencia es a su vez lo que las caracteriza.

Así de pasada parece la típica relación adolescente, donde el espacio a compartir por los miembros de la pareja es un espacio a compartir con cientos de personas, el espacio común de dichas parejas es la calle, los lugares públicos, donde todos tienes acceso y donde no hay ocupación de la privacidad individual, son estos los lugares públicos los que permiten dominar las situaciones de un modo más sencillo, incluso cuando la relación se recrudece y ha de haber discusión, el ‘pollo’ en lugar público habitualmente es mucho menos intenso, y por lo tanto parece menos grave.

No quiero decir que este tipo de parejas no tengan momentos de intimidad ‘en tu casa o en la mía’ existe con lo cual si tienen momentos donde tener intimidad total y donde la situación pude llegar a descontrolarse y no poder disuadirla de ningún modo, sin embargo ninguna de las dos casas son el campamento base para la relación, con lo cual se comparte espacio para cuestiones básicas como el sexo, pero no para el día a día. En algunas de estas relaciones cuesta incluso compartir sueño, de forma que habitualmente la pareja duerme en sus respectivas camas.

Desde otro punto de vista parece un acto de responsabilidad por parte de la pareja, un acto de no querer dar un paso importante hasta no estar completamente seguros del compromiso que quieren adquirir pasando a vivir los dos juntos, y compartiendo todo. Esto no suele ocurrir muy a menudo, en muchas ocasiones, especialmente en España, donde por cuestiones económicas muchas parejas se ven en la tesitura de quererse independizar y de necesitar a otra persona para ello, por lo tanto, sin tenerlo del todo claro emprenden un viaje hacia la independencia de sus padres, haciéndose dependientes de otra persona. De un modo irresponsable se juntan varios conceptos que no por habituales han de salir bien, en varias ocasiones he visto como parejas compraban un piso, y con miedo empezaban a amueblarlo, y lo hacían habitable, sin embargo, no dan el paso a vivir juntos, porque? Porque no están seguros ni de su pareja como pareja, ni de su pareja como compañero de piso, y que termina por pasar? Pues luego encontramos un anuncio muy sugerente que dice ‘Piso amueblado, a estrenar, Urge Venta’, la mayoría de estos casos no son más que errores que si hubiesen podido tener cada uno su casa hubiese seguido la relación, y quizá, algún día hubiesen vivido juntos.

Otra forma de ver las parejas LAT, es como parejas que no están dispuestas a comprometerse más de lo justo, tienen miedo al compromiso, a ser más ‘pareja’ de lo que realmente quieren. En este tipo de casos, si el miedo a comprometerse es mutuo, la pareja suele salir a delante, y suele terminar bien, tanto si lo dejan como si deciden seguir muchos años con su relación. Pero en casos donde la pareja es discordante, donde una parte del dúo quiere compromiso, y la otra quiere tiempo, esto desgasta a ambas partes, a una por agobio y a la otra por no cubrir las expectativas personales y sociales asociadas a su pareja, como consecuencia la ruptura a mal de la relación.

En conclusión, cada cual que haga lo que quiera pero que sea lo suficientemente maduro para interpretar lo que su homologo necesita y lo que te puede dar.

Besos comprometidos con vosotros (aunque poco a poco)

9 polvos:

DianNa_ dijo...

El L.A.T, después de muchas experiencias fallidas, me parece genial, aunque como tú bien dices, la economía está haciendo que las parejas se unan simplemente por tener un sitio donde echar un polvo ;)

Me ha encantado leerte, con tu permiso volveré.

Saludos :)

A.A. dijo...

Hola, Terrorista.

Tu regreso ha sido tardío, pero aún más mi regreso. Los exámenes y el trabajo han ocupado buena parte de mi tiempo, durante un julio y un agosto sin vacaciones, por primera vez en mi vida.

Esta entrada, cómo no, me parece muy interesante. Creo que es una opción más que atractiva, un momento por el que todo el mundo debería pasar. Por eso no lo veo como una fase que pueda prolongare más de un determinado tiempo, por los motivos que tú expones. No obstante, yo firmaría ahora mismo por llegar a ese estadio donde no tienes por qué huir de la casa de tus padres por la búsqueda de la tan ansiada intimidad, para no terminar de encontrarla, después de todo, junto a una persona con la que compartas techo hasta a la hora de dormir.

No sé cómo suelen evolucionar las LAT, pero imagino que será relativamente habitual que los integrantes acaben instalados en la casa de uno de los dos. A fin de cuentas, sea por naturaleza o cultural, no dejamos de estar atrapados en esa dinámica que se viene repitiendo desde siempre.

Pero yo planteo una cosa: si las LAT evita posibles problemas de convivencia o la pérdida de interés que supone ver a alguien tanto y presenciar momentos tan poéticos como la peste que deja en el baño cada día, ¿no serviría para dilatar lo inevitable? ¿No sería todo ilusorio?

Crika dijo...

hola hermanito!! qué bien que hayas vuelto ya ;)
está muy bien esto de los acrónimos anglicistas, pero esto tiene un nombre ya en español y es "no-relación". No sólo se da entre parejas jovencitas como tú comentas y con poder adquisitivo, sino en parejas de más edad de vuelta de otras relaciones y que disfrutan de esta forma de tener una pareja sin tenerla del todo. Tiene su lado bueno: las ventajas del noviazgo y las no-desventajas de la convivencia.
Puede que no sea una forma de evitar el compromiso sino de evitar cargarse la relación...
lo siento, no estoy muy positiva.
Un besote de tu cyberhermana mayor

Tom dijo...

wenas,

A mi me pareceria ideal si me saliera la pasta por la orejas.

Se vale vivir en una casa muy grande los dos juntos??

jc dijo...

Hola.
Pasaba por aquí y me ha parecido un artículo interesante, más que nada por que es exactamente el tipo de relación que mantengo desde hace 2 años.
Desde mi propia experiencia, personal y de la gente que me rodea, creo que más que una relación típica de gente joven con pasta, es la típica relación de gente que ya tiene "un pasado". En mi caso, que tengo 35 (soy aún joven?? jeje) ya he convivido en pareja antes, varias veces (y una en concreto 6 años...). Creo que una relación L.A.T es igual de seria y el compromiso es igual de fuerte que en una pareja que vive junta. Lo que pasa es que ya sabemos lo bueno y lo malo de vivir en pareja. Y ahorrarse lo malo es decididamente algo inteligente. Llegar a casa después de un día complicado en el curro, en el que tu cabeza está en otra parte, en el que estás cabreado o depre y encontrarte con tu pareja super feliz y habladora cuando lo que quieres es hacerte un bicho bola y estar a tu rollito, no mola nada. Pues eso día no te ves. Además, siendo sinceros, los que hemos vivido ya muchos años independientemente, con la edad, vas desarrollando unas manías y una forma de hacer las cosas que forman parte ya de tu adn y no renuncias a ellas. Mantener un pequeño espacio propio, mental, social, y por qué no, físico, me parece clave para la salud de una pareja.
Obviamente (a día de hoy, mañana lo mismo cambia la cosa) mi novio piensa igual.
Como dices al final del artículo, que cada uno haga y lleve su relación como quiera. Sólo hay que ser sincero con la otra persona sobre lo que quieres y lo que puedes dar.
Saludos. Y enhorabuena por el blog.

UN LUGAR DONDE RESISTIR dijo...

Felicidades por el artículo, ultimamente todo lo que escribes es bueno jajajaja.
Sinceramente creo que el concepto de LAT, no está mal, cada uno puede hacer lo que quiera, pero es una muestra más de la sociedad que estamos construyendo, donde cosas normales como las que trae consigo la convivencia se ven como algo generador de problemas. El darse cuenta de que la persona con la que compartes tu vida tiene defectos no debiera ser algo malo no??

HOMBRESPARAHOMBRES dijo...

A mí me da la impresión que es muy difícil entender el por qué del LAT. Digo difícil porque puede ser por miedo al compromiso, por miedo a que la relación no dure, por egoísmo, por experiencias negativas pasadas, porque salga más barata la casa, por falta de cariño, por poder picotear en más sitios... Pero también puede ser por alargar al máximo la época del noviazgo, por amar sin soportar, por mantener tu sitio para tí sabiendo que cuando lo necesites, la pareja existe... En fin, ya me he liado. Como tú dices, que cada cual haga lo que mejor crea, pero lo que haga que sea con conocimiento, responsabilidad y cariño. Hay algo de lo que nadie hemos hablado ¿Se tienen hijos? o ¿No se tienen hijos? Esta "nueva" forma de vivir no parece más que una gran amistad durante la que siempre la pareja te ve recién afeitado, bañado y con ropa seleccionada para la ocasión. Resumo, ¡no entiendo nada!
Oye, espero que los exámenes te hayan ido bien.
Un abrazo.
Si te soprendió el post de ayer, date una vueltecita, porque el de hoy está un poquito más atrevido.

joaninha dijo...

Totalmente de acuerdo... es la mejor manera de tener una relación...

Por cierto, espero que el sujeto de la foto sea hetero...

Muas!

Anónimo dijo...

Hola a todos los que os interesó esto del LAT. Y sobretodo, al que nos permite los comentarios enriquecedores.
A mí sólo me gustaría decir que las personas probaremos modos cada vez más saludables de compartir la soledad, la dramática y a la vez independiente y madura separatividad, de la especie humana.Creo que se puede hasta vivir en el mismo espacio con el mismo compromiso LAT, como verdaderos amigos. Con todo lo que el término "amistad" puede suponer en cuanto a responsabilidad, respeto, ayuda y apoyo,el compartir lo que venga bien a los amigos como tales, etc. etc. pero sin el "corsé" ese, trasnochado y tan desafortunado de un "compromiso" de propiedad privada, hasta firmando como un contrato de correspondencia casi comercial.
¿Qué enajenación es esa de "tú eres mío/mía" y si quiero te rompo?.Los matrimonios se pueden romper, porque están basados en un compromiso enajenado e impuesto por la omnipotencia de la fuerza bruta, erigida desde tiempos remotos, con los intereses egoístas y poco maduros de connotaciones casi exclusivamente biológicas y poco cultas. El témino de la "amistad" todavía conserva un sentido menos represor y libre, de respeto mutuo etc. que creo, podríamos rescatar para una nueva forma de convivir entre nosotros. Después de todo, estamos poco tiempo por aquí como para estar "rompiendo" y rompiéndonos unos a otros con formas de convivencia que se demuestra un día sí y, otro también, son más bien de coexistencia a veces no tan pacífica, como sabéis por la prensa.
Y sino, planteémonos qué tipo de esclavismo consentido por nuestra cultura hipócrita, es ese de hacer tanta explotación, de las que podrían ser nuestras amigas respetadas y, respetándonos a su vez, si comprendiéramos que las prostitutas son también personas como creemos ser nosotros...
...Y esto, sin ir más lejos. La segunda novela de la trilogía de Stieg Larsson, "La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina" es interesante al respecto.
Bueno, gracias por llegar hasta aquí, y os deseo la mejor amistad respetuosa, que podáis construir en vuestras vidas; A todos vosotros. Saludos.