domingo, 14 de septiembre de 2008

Que clase e personas se sientan en un restaurante y ...

En ‘Dos en la carretera’ Joanna (Audrey Hepburn) le pregunta a Mark (Albert Finney): “Que clase e personas se sientan en un restaurante y no tienen nada que decirse?”, esta frase se repite varias veces en la película, dicha de diferentes maneras bien por ella o bien por él. Es un hecho el cual me había llamado la atención hace mucho tiempo, ver a parejas en restaurantes, terrazas, locales o paseando, sin decir absolutamente nada.

En la película se dice que este hecho ocurre en matrimonios. Yo estoy parcialmente de acuerdo; en parejas que llevan mucho tiempo juntos, en ocasiones las palabras sobran, ya que la convivencia ha podido crear unos vínculos de confianza y empatía que hacen que la comunicación verbal sea parcialmente innecesaria, ya que ambos saben lo que piensa el otro y si no lo saben tienen la certeza de que es mejor no interrumpir. Estos casos se han dicho todo, se han contado todo, o por lo menos todo lo contable, y gracias al amor disfrutan enormemente de la compañía el uno del otro, no tienen porqué hablar para pasar el tiempo simplemente pasear de la mano o disfrutar de una buena comida junto a la persona que amas y que llevas compartiendo tu vida durante muchos años te hace feliz.
Los matrimonios son empresa compleja, y estoy seguro que algún lector puede hablar mejor de ello que yo, que no estoy casado, aunque tampoco esté soltero. Dentro de esa unidad de dos la comunicación es un básico, pero no es necesario encontrar situaciones clásicas para hablar ya que se comparten infinidad de momentos íntimos para hablar y comunicarte.

Antes he dicho que estoy parcialmente de acuerdo, esto es así porque no solo los matrimonios pasan horas juntos sin dirigirse la palabra, también parejas de gente joven pasan horas sin hablar. Esto es mucho más grave ya que en este caso es por no saber qué decir. Está claro que también hay matrimonios donde no se habla por no saber qué decir, evidentemente no es algo excluyente.

Yo encuentro la base del problema de la no comunicación en el desconocimiento del género contrario. En muchas ocasiones las mujeres suelen tener un grupo de amigas, comprendido solo y exclusivamente de personas de género femenino, también ocurre esto en grupos de hombres, con grupos exclusivamente de hombres. Este tipo de grupos suelen tener el primer contacto con el género opuesto cuando salen a divertirse y se encuentran con otro grupo del genero opuesto, esta unión temporal de géneros tiene un objetivo, este es el encuentro sexual, bien sea solo para ‘besitos’ o con la edad para algo más que ‘besitos’. Por inercia pura, se crean parejas, que insisto, por inercia pura, terminan considerándose parejas estables, y duraderas en el tiempo, este tipo de parejas también son la clase de gente que no habla en sus encuentros.

Ellas piensan que ellos solo hablan de coches, de tetas, de fútbol, y eventualmente de los lugares de ocio que frecuentan. Ellos creen que ellas solo saben hablar de moda, de tíos, del corazón, de cotilleos y eventualmente de cocina. Como ninguno de los dos ha tenido mucha relación con personas del género opuesto, no conocen los posibles intereses y los posibles temas de conversación a sacar para que dos adultos hablen y disfruten de una conversación, de forma que tras un rato de hablar de temas aburridos y muy tibios la conversación se acaba y la comida no, de forma que comen en silencio, regalándose alguna sonrisa de vez en cuando, y afirmando lo bueno o no, que está el plato que les han servido.

A su vez este tipo de parejas, son las que más necesitan luego de salir con sus amigos o sus amigas, de lo contrario el aburrimiento puede ser tan brutal que destrozaría la pareja que ‘tanto aman’, cuando lo realmente ideal sería poder salir ambos con los grupos de amigos de ambos y disfrutar de tus amigos y de la compañía de tu novio o novia, pero bueno, esto creo que es otro tema que puede que hable en un futuro.

Otra vez vuelvo a puntualizar, no me quiero pillar los dedos, esto no es una ley matemática, así que es lógico que no ocurra a todo el mundo, simplemente es mi explicación a una realidad que veo cada vez que salgo. Así que ya sabéis, ha hablar y a relacionaros con gente de ambos géneros que no comen, bueno… o sí.

Besitos muy habladores
Imagen; Ricardo Fumanal, Blog de Sexo de El Mundo